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Javier Pagola. Yo-Tú

Museo ABC. Madrid. Hasta el 16 de junio de 2019
[Manuel Muñiz. ABC Cultural, 27 de abril de 2019]

“LA PALABRA QUE DEFINE AL PAPEL ES ‘LIBERTAD'”

La obra sobre papel ha sido el eje de la larga y distinguida carrera artística de Javier Pagola ( San Sebastián, 1955). Su mundo interior ha hallado salida en dibujos, libros de artista e ilustraciones de una estética inconfundible, que estos días puede contemplarse en el Museo ABC en una muestra comisariada por Laura Revuelta que recoge su producción de los últimos años.

–Gran parte de su obra la ha realizado sobre papel. ¿Por qué le atrae este soporte?
–El papel es muy agradecido, te da cosas que a la tela se las tienes que pedir por favor.

-Se siente más libre trabajando este material?
–Sí, «libertad» es la palabra que define al papel.

-¿Por qué el título de “Yo-Tú” para esta exposición
–La cita toma su nombre de dos pequeños dibujos. Nunca pensé que ese iba a ser el título, pero gustó, con esas connotaciones identitarias. Dije que sí porque me siento muy identificado: en el fondo, como dibujante y pintor, estoy en el lenguaje. El «yo-tú» es a lo que jugamos.

–¿Considera que esta muestra funciona como una mirada dentro de su mente?
–Es una mirada a cómo pienso yo gráficamente. Incluso tiene algo de procesual. No es sólo enseñar cuál es mi trabajo, sino que la manera en la que está montada intenta indicar cómo es mi trabajo, cómo lo desarrollo.

–La cita recoge su obra reciente.
–Tengo 63 años, ya casi me podrían hablar de organizar una antológica, pero –como todos los artistas–, pienso que «estoy» muy joven y que la retrospectiva la haré cuando sea mayor. Esta es una exposición que pinto en los dos últimos años, a caballo entre Berlín y Madrid. En este tiempo he estado exclusivamente dibujando.

–¿Considera que su obra sigue evolucionando?
–Sí, pero eso pensamos todos, y lo que ocurre es que alguna vez nos equivocamos. Yo noto enseguida cuando no evoluciono, porque me aburro. Y, desde luego, estos dos años no sólo no me he sentido aburrido, sino que me he divertido. Así que tengo la esperanza, sin llegar a creérmelo del todo, de que hay un avance en mi labor. Yo trabajo para eso. Tengo un mundo personal, para bien o para mal, y lo que intento es intentar explicarlo cada vez mejor.

–Algo peculiar de esta propuesta es que ha recreado su estudio en el museo.
–Llevaba años con ganas de hacerlo. Tengo muchos amigos artistas, y siempre me encantan sus estudios. En ellos descubro cosas que a veces no veo en sus cuadros. Y vi en la sala un retranque que me permitía montarlo. Tengo la esperanza de que, recreando mi estudio, colocando un libro, una foto, dejando un pincel medio manchado, se cuenten cosas distintas. Se trata de enseñar al público ese orden del taller, ya que parece que cuando la obra queda colgada en la pared es más impersonal.

–En la exposición también tienen cabida sus libros de artista. ¿Qué le atrae de este formato?
– Me gusta mucho el dibujo y me gusta mucho el libro. Es un formato muy cómodo, muy íntimo, y la comodidad y la intimidad son cosas que me atraen. Tiene lo que decíamos antes sobre el papel: libertad. En un cuaderno de artista puedo soltar una mancha que tiene poca gracia, pero la página de al lado sí que la tiene; hay una especie de narración, pero, sobre todo, una compensación de imágenes mejores y peores. Así que a lo largo de los años he hecho una cantidad ingente de libros de artista, en muchos formatos y de muchas maneras: dietarios, libros donde apunto cosas y, al mismo tiempo, dibujo…

-Para terminar, ¿considera importante que existan instituciones como el Museo ABC, centradas en las artes sobre papel?
–Me parece básico. Con los años, voy viendo que soy de los pocos que he hecho casi toda mi obra en papel, y el tiempo me ha dado la razón. El dibujo está de moda, es un lenguaje muy contemporáneo. A veces parece que lo que haces tiene que ser un lienzo de 3 por 3 con una buena capa de óleo para que sea arte, y ya son tiempos en los que vemos que una caricatura bien ejecutada transmite más. Eso lo llevo diciendo yo 30 años, y ahora parece que se empieza a ver en cosas, precisamente como que exista un museo dedicado al papel, al dibujo y al diseño. Y va a más, va a más.